Cita

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira"
Ramón de Campoamor

domingo, 21 de febrero de 2016

Making of ... Rebelión de Canalibus (Parte IV de IV)

Los detalles
Escrito el guion, hechas las traducciones, escribimos la historia siempre con la obra abierta sobre la mesa y la mente puesta en las futuras sesiones de juego. Poco a poco quisimos dotar al módulo de esos pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos si uno lee en diagonal como a veces suele pasar.
El magistrado Cornelio Almagro.
En la obra existen varias localizaciones y para que Fading Suns cuadrara tuvimos que utilizar también las suyas así que ciudades como Almagro, lugar donde empieza Fuenteovejuna, quedaban fuera. Así que quisimos que el Juez, en este caso el magistrado Cornelio tuviera como apellido la ciudad.
El águila negra del Duque de Goath.
Como ya hemos dicho los escudos históricos eran muy complicados. Así que decidimos tomar solo un detalle de ellos, en este caso para el escudo de Cabra. La idea era hacer una simplificación nobiliaria al estilo de Juego de Tronos en el que las imágenes son un lobo, un león, un hombre desollado…en este caso un águila negra.
Veracruz.
El planeta de Veracruz, esta especie de asilo para ancianos, de la ambientación FS era obligatorio ya que se especifica que en él está el portal de salto hacia el Califato Kurga. Más allá de eso, me resultó increíble el paralelismo que hay entre la descripción de este planeta y la de uno de los nuestros en la ambientación Space Punk que estamos trabajando. Tienen grandes diferencias pero también grandes similitudes. Fue como descubrir que no estamos solos en el universo.
Los Baldíos.
Esta inhóspita región de zonas calizas con grutas rica en alabastro no sale ni en FS ni en Fuenteovejuna. He de confesar que está inspirada en el pueblo de mi padre (Fuentes del Jiloca) y que por el parecido del nombre, por sentimentalismo y porque sería un gran lugar para emboscadas nos permitimos incluirla también.
La Fragata Urbina.
En honor de Doña Isabel de Urbina, gentil dama que Lope secuestró y que posteriormente se casó con ella. Fue su primera esposa y musa de sus poemas hasta su muerte en 1595. Si hubiéramos tenido que incluir referencias a todas las esposas/amantes de Lope sin lugar a dudas Canalibus hubiera tenido nombre de mujer. Que Urbina quede como referencia de todas.
La taberna “Academia de los Nocturnos”.
Bajo este nombre se conoció al grupo que Lope reunió en torno a él en su estancia en Valencia mientras estuvo exiliado de la corte real y que incluía a poetas y dramaturgos como Guillén de Castro, Gaspar de Aguilar o el canónigo Tarrega. Cuando nos los imaginamos en sus reuniones siempre los vimos entre jarras de vino en un lugar de claroscuros y además el nombre le venía que ni pintado a una taberna. Así fue como la diseñamos y en ella emplazamos a Mengo que por otro lado lleva mucho del peso poético de la obra original y, en nuestra modesta opinión, representa al autor que lo utiliza para burlarse de su propia obra.
Sin quererlo se hizo un paralelismo con una escena similar en nuestro módulo “Los Hijos Traidores” en el que aparece también un bardo borracho en una taberna declamando un poema. No fue nuestra intención e intentaremos que nuestros bardos se emborrachen en otros sitios a la hora de recitarlod.
El comendador.
Fue la parte más importante de la historia. De hecho los jugadores se mueven a través de su vida, sus traiciones y sus desmanes. Una de las cosas que más sorprendidos nos dejó fue que el concepto de “depredador sexual” que Lope le dio en su obra. A lo mejor suavizado por el uso y costumbres de la época pero indudablemente era un violador en serie. Para traducirlo al universo FS introdujimos el “cuarto de juegos” del comendador y su interés por grabar los encuentros. Es muy curiosa la escena de la obra en la que Fernán Guzmán repasa junto con Ortuño y Flores a mujeres que se ha llevado al lecho valiéndose de su posición. Entendimos que el personaje quería dejar para la posteridad a cuantas desafortunadas había subyugado.

Tenemos bien claro, igual que Lope e igual que los cientos de espectadores y lectores de la obra, que el comendador debía morir y quisimos, también igual que en la obra, preservar el secreto del autor material de su muerte. Queríamos que al final, igual que creemos que fue el espíritu de Lope, que lo relevante no fuera ¿Quién mató al Comendador? sino que lo verdaderamente importante fuera que estaba bien muerto.

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