Cita

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira"
Ramón de Campoamor

martes, 24 de febrero de 2015

Haciendo mapas...

Ejemplos de mapas realizados con Excel y Power Point

   Este mes habréis podido observar que casi no estamos publicando entradas, eso no quiere decir que estemos parados, nada más lejos de la realidad. A su debido tiempo os contaremos las (buenas) noticias. Cualquiera que nos conozca personalmente no dudará de todas las horas que metemos en Jalfdaltonics pero también os podría decir que, lógicamente, no es nuestro único trabajo. Hasta que nos hagamos ricos y famosos y podamos vivir sólo de nuestras ideas tenemos que compaginar nuestras actividades creativas con algo que nos permita comer. Esto hace que no tengamos todo el tiempo libre que nos gustaría e inconscientemente busquemos resquicios en los que el esfuerzo de ambas actividades converja. Uno de los ejemplos que ha surgido dentro de este marco común de trabajo es el aprendizaje en el uso de software. Sin lugar a dudas no tendría el nivel que tengo de Office si no fuese por la cantidad de informes y presentaciones que me toca hacer en el trabajo, pero tampoco lo podría tener si no fuese por la cantidad de partidas/aventuras y mapas que me “toca” hacer siendo parte de “Jalfdaltonics”. Si, mapas también. Nunca he acabado de aprender a usar bien ningún editor comercial de mapas, me siento más cómodo con mi Office (sustitúyase por cualquier otro software similar de los que usáis en vuestro trabajo o estudios los más Hippies J). Hoy os queremos contar alguno de los pequeños “trucos” aprendidos a base de meterle horas en el “estudio” pero también en el trabajo “oficial”. No es que sea algo trascendental pero a alguno seguro que le sirve para salir del apuro.
   Para los que todavía no estéis centrados, estamos hablando del uso de programas tipo Excel y Power Point.
-       Lo primero será poner visible la cuadrícula (si estamos usando power point) o poner las celdas en formato cuadrado (si estamos usando excel). De esta manera el trabajo será mucho más fácil.
-       Las dos herramientas base que podemos usar para la edición de mapas serán las autoformas y el uso de bordes y tramas (esto sólo en Excel). Posiblemente lo hayáis usado alguna vez pero os recomendamos profundizar un poco en todas las opciones que permiten, dejan hacer casi de todo.
-       El principal recurso es el uso de autoformas. Además de las básicas, la “forma libre” permite dibujar objetos irregulares (Continentes, dungeons…) de forma sencilla. Una vez completa se le puede dar color al interior y bordes para ajustarlo mejor al acabado deseado.
-       Más aún, empleando este método y usando las opciones del menú de “herramientas de dibujo” se puede trabajar de forma bastante precisa, pudiendo agruparlas, alinearlas, darles transparencias o superponerlas según necesitemos con un margen de 0,01 cm.
-       El paso anterior sería fácil de conseguir con una simple hoja en blanco y un lápiz pero, la gran ventaja de trabajar de esta manera es que usando las opciones de: Modificar puntos, tamaño y Posición se pueden copiar y reciclar las mismas “autoformas base” para otros mapas. Este es otro de los trucos, conviene guardar los trabajos que vayamos haciendo en un archivo único en el formato original (Excel o Power Point) de manera que con el tiempo acabaremos teniendo una extensa base de datos análoga a las librerías de los programas de dición de mapas.
-       A la hora de exportarlas también hay numerosas ventajas, compatibilidades aparte, es más fácil que un colaborador tenga alguna versión de “Office” antes que otra de “Mapmaker 2000 plus extra”. Powerpoint deja también guardar copias en formato de imagen (por ejemplo *.jpg) que se pueden incrustar fácilmente en nuestros documentos.
   Con la práctica veréis que se pueden hacer muchas cosas, todo es cuestión de tener paciencia y practicar… Y si no tenéis tiempo la próxima que os toque hacer una presentación para algún trabajo pensad que tod lo que exxploreis y aprendais podrá servir para mejorar vuestros mapas.

sábado, 7 de febrero de 2015

La adicción de crear


   Hace ya un tiempo, tuve la suerte de asistir gracias a la siempre inminente publicación de Babylon, a una mesa redonda de creadores de juegos. Noeko y yo fuimos con nuestros uniformes de presos e incluso fuimos esposados. No hay nada como una buena puesta en escena para llamar la atención.
De aquella mesa redonda, una de las intervenciones que más recuerdo, atracadores de bancos aparte, fue la de Fran Díaz, el creador de Polis, que se notaba por méritos propios que era el más eminente para estar allí. Comentó que estaba una noche, ya a ciertas horas intempestivas buscando información sobre los partisanos de la segunda guerra mundial para ningún proyecto en particular y de repente se preguntó: ¿Por qué estoy haciendo esto si ya podía estar durmiendo hace horas?
   He de confesar que en aquel evento fue con lo que más me sentí identificado. Mi respuesta: Porque no lo podemos evitar, somos así.
   Habrán sido innumerables las veces que he perdido horas de sueño, comidas, eventos sociales, cafés improvisados con los amigos, horas de trabajo o incluso la posibilidad de jugar a los médicos porque ha habido una idea, una página, una aventura que me obligaba de manera imperiosa a ser escrita, narrada, reseñada o apuntada de alguna manera. Daba igual el tema, el proyecto o la situación. El riesgo de que cayera en el olvido debido al empuje de otras de igual calado sencillamente me daba miedo.
   En mi despacho, al alcance de mi mano, tengo una caja de tamaño folio con la representación de un mapamundi del siglo XIX. En su interior habrá un centener de fragmentos de papel con anotaciones de relatos, partidas, módulos, libros, poemas y un sinfín de ideas que francamente ni yo sé en qué se materializarán. Es mi caja de Pandora particular, la cual abro únicamente cuando justamente tengo un hueco en mi ajetreada vida para recuperar una de esas ideas que van a plasmarse en algo nuevo y sorprendente.
   A veces estoy escribiendo un relato sobre un encuentro en una estación espacial de una pareja que seguramente acabe jugando a los médicos y pienso: Quizá debería cenar algo o bajar a mi pobre y paciente perro o hacer caso a mi santa esposa. Muchas cosas debería hacer y si no fuera a veces por una férrea disciplina no saldría de mi cubículo.
   Baudelaire reflejó una vez algo parecido en su Himno a la Belleza de la cual somos esclavos y mecenas, versos con los que me gustaría acabar esta reflexión. Yo no me comparo con Baudelaire pero sí que puedo entenderlo.

    ¿Surges tú del abismo negro o desciendes de los astros?
    El Destino encantado sigue tus faldas como un perro;
    Tú siembras al azar la alegría y los desastres,
    Y gobiernas todo y no respondes de nada.