Cita

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira"
Ramón de Campoamor

viernes, 30 de enero de 2015

Post-jornadas Aragón Negro



    El evento “Rol negro” se realizó finalmente en la capilla Yarza. Un pequeño edificio de 1915 construido a las afueras del cementerio de Torrero. La elección del sitio puede parecer un poco extraña pero, dada la temática “novela negra” y, que en otros sitios de Europa los cementerios son un espacio cultural más, no es algo tan extraño. La capilla en si esta desacralizada aunque conserva en su retablo una talla de un Cristo que reciclamos, narrativamente hablando, para dar color a la partida de Babylon. Para tener un poco de intimidad entre los 3 grupos (recordemos que las historias tenían su relación pese a estar enmarcadas en juegos diferentes) se dispusieron unos separadores con telas. Unas estufas y servicio básico de café y aperitivos cortesía de Dado de Dragón, completo un entorno de juego algo diferente a lo que estamos acostumbrado pero muy acogedor. Los tambores de Semana Santa, que también escogieron el entorno del edificio para ensayar justo esa tarde, dificultaron el juego en algunos momentos pero, dada su temática y nuestras tablas se pudo solventar el problema. Menos mal que no llevamos ninguna partida de corte más esotérico o con sustos, habría sido algo realmente complicado lograr que funcionase.

   Inauguró el evento la organización de Aragón Negro con el periodista Juan Bolea a la cabeza. Al parecer este acto ha despertado bastante curiosidad por lo que, sumándole la buena acogida que ha tenido, esperamos que se traduzca en futuras reediciones. Como jugadores vinieron amigos de distintas asociaciones de la comunidad y como ya comentamos en la anterior entrada: Juan Carlos Herrero, editor de Sombra y autor entre otros de Rol Negro.
   Las partidas fueron bastante bien, yo dirigí una adaptación españolizada de Babylon jugando con el traslado de la cárcel vieja de Torrero a la de Zuera. Pinocho, Concejal, Alexei y Coronita dieron mucho juego aunque el “premio final” se les acabo escurriendo entre las manos. Mis jugadores se lo pasaron muy bien y fueron protagonistas de una historia digna de la más intensa de las novelas negras, que es de lo que se trataba. A nivel técnico también podemos estar contentos, pese a no poder probar todas las mecánicas de juego (cuatro horas eran poco para profundizar en el tema de las drogas, flashbacks, cordura o status) el sistema volvió a mostrar su robustez y facilidad. Aunque como buenos padres siempre pensamos que nuestra criatura puede dar más de sí y, si nos deja Ludotecnia, alguna cosa afinaremos de cara a inminente edición final.
   David por su parte dirigió Rol Negro. Me confesó que le causaba cierto nerviosismo dirigir la partida con el autor del juego. Y eso que Juan Carlos Herrero siempre se muestra dispuesto, amable y comprensivo con este tipo de eventos. Sin embargo, esa inquietud era propia, basada en sus propias expectativas, nervios que se agudizaron cuando se sentó para repasar los detalles finales del módulo y tras su pared comenzaron a sonar los bombos de semana santa. Menos mal que llegó Juan Bolea y comenzó el evento porque si no... Tanto escribir "novela negra" ha sacado la faceta más oscura de nosotros :P. Por lo que hablamos después del evento la aventura fue también un rotundo éxito. Divertida pero a la vez llena de intriga, lo que tuvo a los jugadores en vilo hasta que se desentrañó el caso, resuelto finalmente gracias al trabajo de investigación que dio sus frutos gracias al jugador que menos te esperabas. A veces por muy buen master que seas, si hay uno o varios jugadores que se empeñan en reventar el escenario más vale que cierres el libro y te vayas a tomar algo. Sin embargo con jugadores como aquellos podía hacer la campaña entera bien a gusto.
   Tan interesante como las partidas en si fue la posterior cena y sobremesa. Siendo nosotros humildes creadores siempre resulta muy interesante conocer la visión de un editor. En este caso, al ser este también distribuidor, creador de juegos y jugador la “charrada” fue muy interesante. Próximamente esperamos poder contar cosas jugosas a ese respecto ;)
   Para concluir queremos dar las gracias a Virginia Aguilera y Juan Bolea de Aragón Negro por confiar en nosotros, a Cafés Orús por patrocinar este tipo de eventos (hacen falta mecenas como estos), al cementerio de Zaragoza por cedernos un espacio ideal como la capilla de Yarza, a Santi por hacernos de tercer master y a nuestros amigos de Dado de Dragón que se encargaron del montaje, logística, catering, diseño y limpieza del evento para que nuestro trabajo fuera dedicarnos a representar nuestras partidas sin que tener que preocuparnos de otros pormenores.
¡Nos vemos en el Aragón Negro del año que viene!


viernes, 23 de enero de 2015

Jalfdaltonics en "Aragón Negro"

Ilustración cortesía de Alfonso Pinedo
   Mañana estamos de estreno. Concretamente de triple estreno. Y es que dentro de la segunda edición del Festival Aragón Negro vamos a tener una sesión de juegos de rol con tres partidas inéditas. Dicho festival se centra en actividades relacionadas con el género de la novela negra incluyendo la proyección de películas, charlas-coloquio, presentación de novelas… y sí, este año también juegos de rol (podéis descargaros el programa de actividades aquí). Como otra actividad cultural más, tendría que ser más habitual que hubiese cosas similares en esta clase de eventos.
   En este caso la temática de novela negra nos ha permitido contar con muy buenos juegos que, como valor añadido, son de producción nacional. Para la ocasión hemos preparado tres partidas cortas de juegos diferentes, aunque con un trasfondo común que incluye al menos otras dos franquicias y unas aventuras/campañas más ambiciosas. Los elegidos son (por orden “cronológico”): XX (sorpresa), XX (sorpresa), Omertà (Ed. Holocubierta), Rol Negro (Ed Sombra) y … Babylon (Jalfdaltonics-Ludotecnia). La elección de Omertà y Rol negro eran más que lógicas, además de ser un par de juegazos dan el marco perfecto para el misterio, intriga y drama que requiere cualquier novela negra que se precie de ello. La inclusión de Babylon, siendo nuestra primera creación completa, también nos hace mucha ilusión, aunque, aprovechando que Orús es uno de los patrocinadores del evento, digamos que su puesta de largo va a ser algo descafeinada. El evento habría sido un escaparate muy vistoso para su bautizo, pero bueno nosotros somos creadores y (de momento) desconocemos los principios y oficio propios del mundo editorial. Queda muy poético que siendo un juego de rol carcelario siga cumpliendo condena sin poder ver la luz.
   Como valor añadido contaremos con Juan Carlos Herrero, autor de Rol negro, que jugará una partida “molto interesante” (como diría David) de su propio juego. Pensando en nuestro propio pellejo participar en algo así debe ser muy especial. Algún día me gustaría hacer de jugador de uno de mis propios juegos, a ver si puede ser el año que viene… :P

lunes, 12 de enero de 2015

La inspiración que nos rodea

    Inventar las cosas desde cero es muy dificil, yo diría que practicamente imposible. Las historias ganan credibilidad y nos llenan más cuando incorporan una parte de nosotros mismos. Es su dosificación lo que sirve de homenaje o guiño y no de plagio o pastiche, auqnue a veces la frontera es estrecha. El cine, los libros, la vida, los sueños... nuestra amada wikipedia (;)) aunque a veces basta indagar un poco y darse una vuelta por tu ciudad. Otro día os hablaremos de la ermita de Santa Bárbara, cuyas cercanas ruinas tienes su historieta historia curiosa pero hoy, por razones obvias toca acordarse de alguien muy especial. Hoy (o ayer según las fuentes) hace 205 años que murió Antonio Sangenis, ingeniero y héroe de los Sitios. Con las veces que había pasado delante no me había dado cuenta de que esa olvidada placa blanquecina de la calle Asalto sirve de testimonio del lugar donde sucedió. Las grandes piedras del parque de al lado, ahora llenas de grafitis son todo lo que queda del molino de aceite Goicoechea, un reducto defensivo que cayó poco después. Pronto relacionas y entiendes cual es el origen del nombre y cercano paseo de la Mina... y se te ocurren ideas ;)
    Pasead con la cabeza alta por vuestra ciudad, a veces la inspiración está mucho más cerca de lo que podeis pensar...

domingo, 4 de enero de 2015

La vieja canción del faraón (Historia completa)

photo credit: <a href="https://www.flickr.com/photos/charlestilford/2543053605/">listentoreason</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">cc</a>

  Estos días ha vista la luz el número 5 de la revista Crítico en la que se resuelve la segunda parte de nuestra aventura "La vieja canción del Faraón" para Savage World. Esta transcurre en dos tumbas con una intrincada historia detrás que hoy compartimos con todos vosotros en el siguiente enlace o en las siguientes líneas... 
  Esta historia habla del reinado de Mentuhotep V y de los acontecimientos sucedidos antes de su nacimiento que involucraron a su pacífico padre, su belicoso tío, un sumo sacerdote que los hubo de querer a ambos como a sus hijos, al artesano musical favorito del faraón y a su enigmática hija.
  Hasta el momento…
  Mentuhotep IV, amado padre del actual faraón fue conocido por gobernar con justicia y dar prosperidad a las tierras del Nilo. Prácticamente será olvidado ya que no hubo ninguna gran gesta, guerra, desastre o liberación de esclavos durante su mandato. Su tumba será saqueada en menos de veinte años y su nombre se perderá entre la arena. Sin embargo nada queda más lejos de la realidad.
  El faraón tenía un hermano menor, Nahyusis, que si bien nació después tuvo a su favor ser más fuerte, más ilustrado y también más carismático que su hermano bendecido. Muchos en la corte de Tebas se preguntaban que aciago destino había privado a Nahyusis de ser un faraón que sin duda habría recordado la historia.
  Ambos hijos fueron aleccionados por el mismo sacerdote de Horus, Paher Terán, que hubo de amarlos por igual aunque quizá consintió más al segundo que estaba destinado a ser la sombra del primero.
  Estos fueron el perfecto ejemplo de amor fraternal, siempre uno al lado del otro. Mentuhotep tenía la sabiduría de Horus y Nahyusis la fuerza de la guerra. Ambos se equilibraban. Pero cuando alcanzaron la madurez sus caminos comenzaron a separarse. Mentuhotep trajo a su corte hombres sabios y artesanos desde todos sus dominios, y Nahyusis, el más popular entre los Menfyt se acercaba cada vez con más audacia a los bordes de los territorios de su hermano, embebecido por los sueños de gloria que Paher Terán le inculcara de niño.
Algo ocurrió al margen de la voluntad de ambos. Fue la llegada de Jaemuaset y de su enigmática hija Dakat. Si bien el mayor sintió una férrea admiración por el padre, el menor la sintió por la hija.
Jaemuaset era un artesano de instrumentos musicales como el arghul y el ney que conseguía elevar los sentimientos del faraón con su maestría. Por otro lado, Dakat, que le asistía en las interpretaciones, comenzó un idilio con Nahyusis.
  De forma paralela, Paher Terán, con la llegada a la madurez de ambos hermanos comenzó la edificación de dos tumbas hipogeas que habrían de conducirlos hasta el más allá.
  El tiempo pasaba y la tragedia estaba más cerca puesto que Mentuhotep, cada vez más fascinado por la música de su artesano, desdeñó sus obligaciones para imbuirse por completo de ese extraño y divino mundo al que la música interpretada por Jaemuaset le conducía. Mientras tanto Nahyusis sentía la asfixia del paso de los años en los cuales se daba cuenta de forma más clara que no iba a dejar huella. Este mal envenenó el espíritu de Nahyusis que solo veía como su hermano se perdía en un mundo onírico que para él no era perceptivo.
  Así fue como el menor de los hermanos preparó una conjura entre los Meyad y los Menfit para usurpar el gobierno de su hermano y realizar una última gran campaña. La conjura estaba cerca hasta que Nahyusis cometió el error de revelar sus planes a Dakat, su amante, la cual, a pesar del profundo amor que sentía por Nahyusis lo delató a su padre y este a Mentuhotep.
  El dolor del faraón fue tan terrible que estuvo a punto de consumirlo. Sin embargo la situación era muy peligrosa ya que Nahyusis tenía una fuerte influencia sobre los ejércitos de Egipto. De esa manera entre Mentuhotep y Paher Terán tendieron una trampa para capturar y hacer desaparecer a Nahyusis.
  Mentuhotep dominado por la rabia que le produjo la traición de su hermano querido lo condenó a la maldición del Pakamen, una camino de horrores en este mundo y el más allá. Fue enterrado en una nueva tumba, en un lugar sin nombre y sin marcas junto con todos los implicados en la conjura y la totalidad de los trabajadores que la realizaron.
  Las arenas del desierto siguieron cayendo y a partir de aquel momento Mentuhotep IV fue la sombra del monarca que había sido. Sólo la música de Jaemuaset le consolaba y le elevaba a un mundo lejano donde su hermano Nahyusis seguía a su lado. Mentuhotep V, el hijo del amado faraón comenzó a hacerse cargo del gobierno antes de la muerte de su padre ya que este perdió todo interés por el mando. Cuando finalmente murió fue enterrado en su tumba mientras que la destinada a su hermano acabó siendo la última morada de Jaemuaset y su hija Dakat que eligió acompañar a su padre en su viaje.
  Paher Terán jamás informó a Mentuhotep V de la traición de su tío. Para todo el mundo, Nahyusis desapareció en el desierto reclamado por Anubis junto con los más valientes entre sus hombres.
  El hermano del faraón fue un traidor, pero en opinión del viejo sacerdote, un momento de debilidad no le excluye del derecho a la honra en el más allá. Con todos los implicados muertos y solo él para recordarlo, está dispuesto a deshacer la historia y dejar las cosas como debieron ser, como estaban destinadas cuando ambos hermanos solo eran unos niños que le tiraban de las barbas. Nahyusis debe de volver a la tumba que por derecho le corresponde. Paher Terán tiene el deseo, ahora solo le hace falta un grupo de saqueadores de tumbas que venzan el Pakamen y le otorguen el descanso al que hubo de querer como a un hijo.