Cita

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira"
Ramón de Campoamor

miércoles, 29 de octubre de 2014

De cómo verso a verso unas lágrimas se convirtieron en un océano


Death of a viking warrior
Death of a viking warrior - Charles Ernest Butler
   A mediados de Octubre asistimos a las jornadas de Hijos de Rothgar. Un evento de ambientación vikinga que está inspirada en el Cantar del Beowulf. Una parte de mi asistió como organizador y otra como asistente. Podría explayarme durante horas describiendo el lugar, la gente que conocimos, con la que nos reencontramos, las criaturas con las que luchamos y como finalmente un enorme dragón se comió a los jugadores supervivientes después del enorme laberinto que tuvieron que cruzar.
Sea como fuere, el momento más especial de las jornadas para mí, es la última noche cuando se reúnen alrededor de una enorme hoguera donde se lee el “Cantar de los Hijos de Rothgar”, en el cual, en versos octosílabos y rima consonante, se narran casi a golpe de tambor las gestas noveladas que los participantes realizaron en años anteriores. Cada cantar, de entre 6 a 20 estrofas, lleva un título similar con el que hemos empezado este artículo.
   La verdad es que resulta muy especial que, tras tres días combatiendo a golpe de espada y escudo, todo acabe en un poema moderadamente largo en el que todos guardan silencio, escuchan, recuerdan e imaginan las gestas que cuenta. Eso es para el bardo que lo recita la mejor de las recompensas.
He de decir que cuando se me ocurrió la idea de finalizar de esta manera un evento de Softcombat (el noble arte de las espadas de gomaespuma) tuve mis dudas. Lo que más pánico me daba es que tras la composición, la rima y la presentación, levantaras la vista del manuscrito y te encontraras un montón de caras adormiladas y aburridas, o aquellos que tras haber intentado ser fiel a los hechos heroicos, trágicos o míticos recogidos en tus versos viniera y te dijera “no me has dejado bien” o “con lo que he hecho por ti escribes eso de mi” o también “te falló la rima del verso 2135 porque la palabra anterior era aguda y según el concilio de Venecia las sinalefas de…bla bla bla”. Cuando me pasa algo como esto yo solo puedo pensar “pero, ¿te ha dicho algo el poema? ¿o solo has estado ahí pensando esta estupidez dejando escapar el resto de la historia mientras la leía?
   Una composición como esta se va construyendo todos los años. Poco a poco, y lo más importante es que se base en hazañas reales fruto del valor, el esfuerzo y el arrojo. En la actualidad cuenta con más de 783 estrofas y más de 3100 versos y seguirá creciendo año tras año mientras haya sucesos que contar. Creo que el secreto es ese, la persistencia. Y en cierto sentido vale para todo: para una novela, un juego de rol o un cantar de gesta.
   Os invito a buscarlo y a leerlo y os regalo los primeros versos que compuse una fría tarde de 2009 y que guardo con especial cariño.
Pudiera ser que en la tierra

no hubiera mejor reunión

que estos, los hijos que Rothgar

convocó en aquella ocasión.

2 comentarios:

  1. Que recuerdos, hasta un escalofrio he tenido leyendo esa primera estrofa.
    Muchas gracias por tamaña gesta compositora.

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  2. ¡¡¡¿¿¿Moderadamente largo???!!! Guiño, guiño... Es una delicia escucharte cada año que pasa.

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