Cita

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira"
Ramón de Campoamor

miércoles, 30 de julio de 2014

Un privilegio extraordinario



    Muchas veces puede parecer que no nos pasan cosas extraordinarias. En mi opinión, simplemente ocurren y debes de estar atento para saberlas reconocer y tener la opción de participar o no.
El viernes pasado asistí a una tertulia literaria en la que cuatro autores presentaban sus libros. Dos de ellos, Saray Santiago con La Rosa de Naran y Juan A. Pajuelo con Kat’Os: La Zarina del Tormento del más puro estilo fantástico, Paula Chacón con Zombis Flukatsaw. El origen, de entorno post apocalíptico y Fran Cazorla con El reloj, una novela de terror. Esta presentación estaba situada en el marco de las jornadas Ex Mundis en Almería que congregan principalmente a jugadores de rol. A lo mejor no necesariamente lectores de fantasía, aunque por lo general van de la mano (por lo menos en mi juventud era así).
    Cuando estaba en la puerta esperando, se juntaron conmigo un grupo de chicos a la espera de que abrieran y recuerdo que pensé: “Bien, sería verdaderamente embarazoso estar solo”. Supongo que fue más o menos en ese momento cuando vino el master de su partida a buscarlos y todos se fueron dejándome solo ante la inminente llegada de los autores.
    Para alguien que tiene algo que decir, algo que contar, un aula vacía puede ser como un enorme monstruo de ojos verdes que se ríe de ti o la montaña escarpada que pide a gritos ser escalada. Quizá los autores lo vieron así cuando al llegar ellos solo estaba yo. Esa fue una de las preguntas que aunque me hubiera gustado hacerles me pareció descortés y me reservé quizá para otra ocasión.
Por un momento creí que cancelarían el evento pero ellos muy amablemente me invitaron a acercarme y me hablaron de sus libros y de sus expectativas. La visión de aquellos cuatro tomos delante de mí, con sus autores tan próximos henchidos de orgullo ante su trabajo fue una visión para recordar. Es de reconocer que, tras esas tapas, en aquellas páginas estaban atrapadas innumerables horas de trabajo así como de sueños, anhelos y esperanzas.
    El primer contacto, aunque cercano, fue artificial. Por otro lado, era imposible que fuera de otro modo. ¿Cómo le explicas a un fulano que se presenta con su ridículo cuaderno de anotaciones que lo que tiene ante él es tu creación, tu criatura, una extensión de ti? Me imagino que no es tarea sencilla. Sin embargo tras las breves introducciones ya entramos a conocer más acerca de ellos (o de lo que dejaban mostrar) y de su particular visión de las obras y del momento literario actual.
    El camino hacia ver un libro publicado es azaroso y también muy largo. Por un lado está la senda de la auto publicación, la del crowfuning y luego la tradicional: cuando mandas tu obra a dieciséis mil editoriales y una te contesta. Me gustó saber de primera mano su experiencia.
    Sin embargo creo que lo más interesante fueron algunos temas que se abordaron en las horas sucesivas. Un ejemplo de ello fue la clara influencia que los fans tienen ahora en los creadores. Siempre he tenido la imagen del escritor como figura al margen del mundo, encerrado en su buhardilla, borracho o no (depende de la época), con el pensamiento único de escribir en su obra. Sin embargo, con el auge ilimitado de las nuevas tecnologías, podemos verlos, saber dónde están, que piensan y comprobar que son igual en sus casas que en su trabajo.
   Sin embargo, este acercamiento de los lectores no solo se limita a saber del autor, sino también se permiten valorar, aconsejar y sugerir al mismo.Yo creo que esto es una verdadera espada de Damocles porque como sucede en este caso, alguno de ellos aceptó hacer una segunda parte de lo que en principio era un solo libro. Las sugerencias de los lectores son tenidas en cuenta para libros sucesivos hasta el punto de cambiar el estilo o modificar los conceptos. Para mí esto es muy peligroso porque si tomas como hábito dejarte influenciar por los lectores donde queda la línea de lo que quieres decir tú y lo que dices para la galería.
    Aquellos de vosotros que estéis pensando: “Yo no cambiaría mi obra”. Pensad en lo que Tom Schulman dijo por boca de su personaje el profesor John Keating cuando hacía desfilar a sus alumnos de la academia Welton: “Todos necesitamos ser aceptados”.
    Debe de ser un trabajo titánico permanecer sordo a las críticas del momento que te aseguran un reconocimiento (y unas ventas) a nivel inmediato cuando quizá de otra forma te asegure un puesto en la historia de los escritores de fantasía.
    Ensoñaciones aparte, los escritores se han tendido a agrupar entre ellos, bien por generaciones o bien por afinidades temáticas. Es curioso que ahora se englobe en ese círculo cercano a los lectores aunque no estén hechos de la misma pasta que los narradores de historias.
    Otro tema que quizá resultó algo peliagudo fue la actualización de los personajes de fantasía. Me explicaré un poco más. La fantasía, que por norma general suele incluir partes de épica, parece que tiene unas connotaciones intrínsecamente medievales. Quizá es como nos hubiera gustado que fuera nuestro pasado lleno de criaturas mágicas, etc. Sin embargo los personajes que se desarrollan en ella distan mucho de tener un marcado carácter medieval. Y no me refiero solo a expresiones o lenguaje. Sus reacciones, formas de pensar, actitudes, vestuario, etc se actualiza. Y esto es más acuciante conforme surgen personajes protagonistas femeninos en un marco de aventuras. En estos casos los clasismos medievales tienden a difuminarse casi completamente.
    Esto no es bueno ni malo, simplemente es así. Lo que a mí me preocupa es que cuanto más nos alejamos de lo histórico, a veces también nos alejamos de lo verosímil. Puedes elegir que los caballeros no lleven cota de malla porque estéticamente no te gusta pero habrá que plantearse qué protección llevan al combate cuando les asaeteen. Cuantas más veces recurrimos a la palabra “magia”, para explicar lo que no hemos calculado menos verosímil resulta la obra. Y si respetamos la cota de malla habrá que pensar que pesa de 30 a 65 kg dependiendo de cuanta lleves, piezas de armadura aparte por lo que no cualquiera la puede llevar. Realmente debe de ser alguien fuerte y quizá no muy estético.
    Esto me lleva a pensar que tratamos también el tópico de que en la fantasía “todo vale”. Las naciones, las razas, la fauna y la flora pueden ser tan brillantes y variadas como se desee. Personalmente pienso que esto es un error y que hay que distinguir entre la fantasía y la onírica. Dejaría el segundo concepto para todo aquel relato en el que, aunque estéticamente sea bello, tiende a carecer de coherencia y proporción. Sin embargo en un relato en el que se incluye uno o varios conceptos fantásticos deben de guardar estos dos pilares para que la historia se sustente y no empiece a flotar en nuestras manos como el típico y tópico globo de fiesta de cumpleaños americano.
    Hay preguntas que se me quedaron en el tintero y que me vinieron a la mente después como por ejemplo: ¿Primero es la construcción del mundo y luego el desarrollo de la historia o se desarrolla la historia al tiempo que se construye el mundo?
   La primera opción es un gran ejercicio de trabajo y disciplina y tiene muchos escritores consagrados y la segunda aunque también tiene grandes apoyos a su causa deja abierta las puertas del abismo al rellenar los agujeros no previstos con un sinfín de criaturas y situaciones fantásticas que vienen a rellenar los huecos de la incoherencia.
    Este elemento es común con la Sci-fi, pues en muchas series y películas cuando no se tiene una explicación científica se tiende a…”menos mal que descubrimos la…lo que sea”. De esta manera se genera el mismo recurso.
    Recuerdo que les pregunté si temían por su género ante el inminente avance de la Ciencia Ficción que va de la mano de los miles de descubrimientos tecnológicos que se hacen todos los días. Pronto, las nuevas generaciones identificarán un Palantir con una Tablet (si no lo hacen ya) y un elfo con una modificación genética del feto. Me alegró comprobar que se sentían seguros de que la fantasía permanecerá siempre fuerte y que podrá variar con el tiempo adaptándose a los acontecimientos pero que siempre estará allí.
    Yo no estoy tan seguro.
   En cierto modo me aterra pensar que esta segunda edad dorada de la fantasía dure cinco, diez o quince años para acabar siendo relegada a la anécdota como los cantares de gesta y acabe difuminada en el mundo de los videojuegos.
    Por eso recomendaría leer, escribir y viajar a través de la fantasía siempre que tengáis ocasión sin dejar escapar ninguna.
    Sé que a lo mejor debería de hablar de sus libros. Si fuera mi caso querría que hablaran de los míos. Solo deciros que, desde fuera, desde la visión que me dieron sus autores me pareció que La zarina del tormento estaba rodeado de una luz negra con matices azules, La Rosa de Naran brillaba como todos los colores del arcoíris, en El reloj luchaban con seriedad los tonos marrones y grises y en cuanto a Zombis Flukatsaw había como una bandera de barras blancas y negras. Que os puedo decir…no todo va a estar entre el rojo y el verde.

martes, 8 de julio de 2014

Jornadas y demás...

    No es que en nuestros tiempos mozos no hubiese jornadas, pero desde luego eran de otra manera. Posiblemente no hubiese ni tantos juegos donde elegir, ni tantas barbas denotando edad en ellas, ni tanto chisme electrónico con el que distraerse... 
    Bueno, que se nos va el hilo, pronto tendremos oportunidad de comprobarlo de cerca. De momento confirmamos que este año estaremos en las Ex Mundis 2014 de Almería. Siendo de temática pirata y en su tierra, esperamos poder probar el Envenenado! de Conbarba, es de estas cosas que te enamoran nada más echarles un ojo. Algún día tendríamos que hacer un crossover entre el y nuestro Babylon...